El candidato a la presidencia de Colombia por el Partido Verde, Antanas Mockus, anunció que en su eventual Gobierno no permitirá que el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, exporte su revolución socialista al país vecino como lo temen algunos de sus críticos. Mockus, quien registró en la última semana un sorprendente ascenso en las encuestas sobre intención de voto y pelea el primer lugar con el candidato oficialista Juan Manuel Santos, se comprometió a dar continuidad a las principales políticas del presidente Alvaro Uribe, si gana las elecciones, incluido el tema de seguridad y lucha contra la guerrilla.
Algunos críticos del ex alcalde de Bogotá expresaron temor a que si gana la presidencia facilite la expansión a Colombia del proyecto político de Chávez, un militar retirado que dice encabezar una “revolución socialista” a favor de los pobres.
Pero en una entrevista dentro del Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina, Mockus replicó: “No, tajantemente no. Es un tema de competencia de ideas y de competencia práctica”. “Si dentro de cuatro años Colombia está mucho mejor que Venezuela, no hay mejor argumento para parar la exportación eventual, pero ha habido algo de histeria”, explicó al ser consultado sobre si permitiría la influencia de la revolución chavista en la nación cafetera sudamericana.
No obstante, tranquilamente sentado en la biblioteca de su casa, agregó: “Yo creo que a pesar de las razones que puedan existir para ser pesimista, uno debe jugar la carta de cooperación, de confianza y luego va viendo. He recibido advertencias de que ese señor te enamora al comienzo, después te da tres vueltas y te maltrata”.
Las relaciones de Colombia y Venezuela atraviesan su peor crisis en la historia reciente por decisión de Chávez de detener el comercio bilateral, en represalia por un acuerdo que firmó el presidente Alvaro Uribe con Estados Unidos y que ha calificado como una amenaza para su revolución.
Chávez, el más fuerte crítico de Washington en Sudamérica, habló repetidamente en las últimas semanas sobre las elecciones presidenciales de Colombia y dijo que Santos, ex ministro de Defensa de Uribe, representa una “amenaza” para la región. El Gobierno y los demás candidatos, incluido Mockus, rechazaron la intervención de Chávez en el proceso electoral.
CERO CORRUPCION, DURO CON LAS FARC
Mockus, un matemático y filósofo de origen lituano, prometió combatir los problemas de corrupción para impulsar la inversión extranjera en Colombia, cuya meta de crecimiento económico cree debería ser de al menos un 4 por ciento anual. “Si Colombia no corrige sus fenómenos de corrupción, o no tendrá inversión, o se vendrán los capitales más habituados a prácticas indebidas, no queremos eso, queremos lo primero”.
“La invitación es a invertir en Colombia, si Colombia corrige los problemas de corrupción, estoy seguro que atraerá mucho capital que yo llamo ‘zanahorio’, capital sano que juega limpiamente”, aseguró. “Si Colombia no corrige sus fenómenos de corrupción, o no tendrá inversión, o se vendrán los capitales más habituados a prácticas indebidas, no queremos eso, queremos lo primero”, explicó al insistir en que buscará combatir la evasión de impuestos en toda la sociedad con campañas pedagógicas. Mockus, quien vive en un barrio de clase media, restó importancia al hecho de que su partido no cuente con la mayoría en el Congreso y aseguró que impulsará las reformas a través de la concertación con las diferentes bancadas.
El político, con una larga trayectoria como educador, dijo que las relaciones con Estados Unidos y los gobiernos de América Latina las manejará a partir de los principios de respeto e interdependencia, aunque admitió que le produce incertidumbre los diferentes matices políticos de la región. El candidato se definió como un continuista de la lucha de Uribe contra las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del narcotráfico, al que dijo enfrentaría militarmente y con una agresiva campaña educativa.
“Mientras las FARC hablen el lenguaje del secuestro y no reconozcan la Constitución, no hay nada que acordar”, aseguró al calificar al grupo rebelde como “un capricho armado” que dice luchar por una justicia social con métodos terroristas. El político confesó que no es totalmente estratégico y que prefiere la comunicación franca y espontánea. Mockus reconoció que gran parte de su aceptación y apoyo entre los electores se debe a las redes sociales Facebook y Twitter y a la magia del clic que le permite a la gente entrar en lo que denomina una dinámica colectiva.
Asimismo expresó que quiere gobernar a Colombia para “que la vida sea sagrada, para que cada peso del presupuesto público sea usado como si fuera dinero sagrado y para que la ilegalidad se pueda reducir substantivamente”.
Por Luis Jaime Acosta (Reuters)






