Debido a la crisis económica mundial los países de Europa Central y Oriental enfrentan uno de los mayores desafíos desde el desmoronamiento de la Unión Soviética. Se habla incluso de que el futuro de Europa se decidirá probablemente en esta región. Importantes diarios como el francés Le Monde escriben que varios países centroeuropeos se hallan al borde del abismo, tanto que deberán “aplazar su anhelado sueño de alcanzar el nivel de vida de sus vecinos de Occidente”. Y quizá por mucho tiempo, a pesar de que los máximos líderes políticos europeos hablaron en febrero, durante la reunión del G20 en Berlín, de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría aumentar a 500 mil millones de dólares su ayuda a la región. Se cree que aún así es inevitable una recesión, aunque no se llegue a niveles de catástrofe financiera.
Hasta hace algunas semanas la intranquilidad financiera se experimentaba en aquellos países más endeudados, tales como Letonia, Rumania o Hungría. El endeudamiento de Estonia y Letonia superó en 2008 el valor de todo el PIB, en 31 y 16 por ciento respectivamente; en Hungría la deuda del Estado era del 65 por ciento el PIB. Las naciones bálticas (Lituania, Estonia y Letonia) y Bulgaria habían vinculado su moneda al euro, por lo tanto tienen ahora grandes problemas para sostenerla. De hecho la crisis se debe a que el milagro económico de Europa Central y Oriental fue posible gracias a un enorme endeudamiento. A principios de los noventa las economías locales se comenzaron a recuperar lentamente tras el restablecimiento de la democracia en estos países. Tras la caída del comunismo muchas grandes empresas cifraron sus esperanzas en esta región, y ahora habrá muchos decepcionados.
En 2003 comenzó una expansión del sector bancario mediante prestamos a bajos costos en divisa extranjera. Por eso en algunos casos las personas culpan a los bancos de la crisis por haber permitido semejante endeudamiento. Por ejemplo en Polonia los bancos sedujeron a muchas personas con intereses del 3 por ciento en préstamos en francos suizos, sin advertirles ante probables riesgos. El Zloty (la divisa de Polonia) desde aquel entonces ha perdido al mitad de su valor frente al franco suizo.
Según algunos informes, ahora incluso en economías anteriormente fuertes como Polonia o República Checa la inseguridad e inestabilidad en el mercado han ahuyentado a algunos inversionistas extranjeros. Países como República Checa experimentan una gran reducción de la producción industrial. En diciembre se redujo en 17,2; el cuarto trimestre en 14,1 por ciento. En cuanto a la industria automotriz, los expertos confiesan que nadie pensaba que llegaría una situación similar: Así piensan empresas como Kia Slovakia, por ejemplo, que redujo la producción de automóviles, de 240 mil a 170 mil. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en Europa Central los motores de la economía sencillamente se han parado. La producción industrial va en picada, las exportaciones se han reducido en un 30 por ciento.
Las economías de todos los países del ex bloque socialista de Europa están fuertemente orientadas a las exportaciones. Y son precisamente las exportaciones las que experimentan una abrupta caída. A eso habría que agregarle también un alto desempleo, un bajo flujo de divisas de inmigrantes en países más ricos de Europa Occidental y un descenso en el consumo doméstico. Asociaciones de empresarios y sindicatos han movilizado enormes grupos de lobby para convencer a políticos de Europa occidental de que no retiren sus fábricas de estos países.
Según algunos economistas, Europa Oriental enfrentará problemas económicos similares a la crisis asiática de 1997 o de Argentina entre 2000 y 2001. Asia salió a flote gracias a una vigorosa exportación, mientras que Argentina a raíz del alza en el precio de los comestibles, pero nada de eso le ayudará a los países centroeuropeos. Aquellos que más riesgo corren son los países a los cuales no les ayudó ni siquiera la reciente inyección económica del FMI, principalmente Ucrania, Letonia y posiblemente Hungría.
A pesar de todo, algunos comentaristas opinan que a diferencia de las crisis asiática y argentina, algunos países de esta región de Europa tienen algunas ventajas: tienen mayores reservas de divisa que lo que tenían los países asiáticos en la década de los noventa. La economía europea es mucho más interconectada entre sí por lo cual, aunque no les guste, los países ricos de Europa Occidental están obligados a impulsar las economías de Europa Oriental y así proteger sus enormes inversiones.
El modelo de países como República Checa o Polonia de ayuda a la construcción de nuevas fábricas con mano de obra barata para satisfacer las necesidades de los consumidores de Occidente, está seriamente amenazado. Las grandes compañías que trasladaron su producción a países como Polonia, Eslovaquia o Hungría reducen su producción y temen por su futuro.






No me ayudó en lo que yo necesitaba, que era algo de un cuadro comparativo para Europa Occidental y Oriental.
Buena la información que hay, aunque no la lei toda. Pero le debe servir a alguien que quiera saber de Economía.
Estimado lector:
Si, de hecho este comentario fue publicado como parte de un análisis mayor sobre economía, en el primer trimestre de 2009. Eran momentos de gran incertidumbre acerca de la crisis económica Mundial, especialmente en Europa Central y Oriental.
Gracias por el comentario, vamos a seguir subiendo trabajos sobre la región, acerca de temas variados, así que le invitamos a visitarnos seguido y comentar nuestros posts.
Saludos,
CGS